¿Cómo se realiza técnicamente?
El cirujano accede por un canal de trabajo de orden milimétrico al fragmento que comprime la raíz nerviosa; la visión endoscópica ampliada permite ver el objetivo directamente. Los músculos de la espalda se separan en lugar de cortarse y desinsertarse, y la estructura ósea se deja en buena medida en su sitio. En una anatomía favorable la intervención se mantiene enfocada y el traumatismo quirúrgico, limitado.
¿En qué cuadro anatómico se elige?
La técnica es una opción sólida en hernias de un solo nivel que comprimen claramente el nervio. La decisión depende de la localización y el carácter de la hernia, del grado de una posible estenosis del canal, de si se ha operado antes el mismo segmento y de la alineación global de la columna. Si hay estenosis amplia o inestabilidad marcada, se valoran en su lugar la UBE o la microcirugía.
¿Qué esperar después?
Como el trabajo preserva el tejido, en muchos casos favorables es posible una movilización temprana, mientras que el regreso a la actividad diaria se planifica por etapas. El ritmo lo marcan la técnica elegida, el tamaño y la posición de la hernia y el estado muscular. Los ejercicios posoperatorios que sostienen el tronco y la espalda son decisivos para un resultado duradero.